Maya llegó a nuestras vidas cuando apenas tenía dos meses. Nos avisaron de que una pequeña gatita había aparecido sola en mitad de un campo. En cuanto vio acercarse a las personas, salió corriendo en busca de ayuda, como si supiera que aquella era su única oportunidad.
Aunque estamos completamente saturados y cada nuevo rescate supone un enorme esfuerzo, no pudimos mirar hacia otro lado. Al verla tan pequeñita, tan enferma y con tantas ganas de confiar en las personas, supimos que no podíamos dejarla allí.
Maya llegó muy desnutrida, llena de pulgas, con un fuerte resfriado y los ojitos en muy mal estado. Desde el primer momento ha necesitado atención veterinaria, tratamiento con antibióticos, colirios, suero para los ojos, desparasitaciones y una alimentación de alta calidad que le ayude a recuperar peso y fuerzas mientras su pequeño cuerpo lucha por ponerse bien.
Pero si hay algo que nos ha sorprendido de Maya es su carácter. A pesar de todo lo que ha pasado, es una gatita increíblemente buena, cariñosa y sociable. No deja de buscar mimos, ronronea en cuanto la acaricias y solo quiere sentirse segura en brazos de alguien.
Ahora necesitamos padrinos y madrinas que quieran ayudarnos a cubrir todos sus gastos veterinarios y cuidados. Su tratamiento acaba de empezar y todavía le quedan revisiones, medicación, vacunas, test de leucemia y muchos cuidados por delante antes de estar completamente recuperada.
Apadrinar a Maya es darle la oportunidad de dejar atrás el abandono y crecer sana, feliz y rodeada del cariño que siempre buscó desde el primer momento en que pidió ayuda.
top of page
1,00 €Precio
También te puede interesar
Productos relacionados
bottom of page

















